Nuestra posición sobre el TISA

En el mes de Julio desde la Lista 711 “Compromiso Frenteamplista” a la que pertenezco, nos pronunciamos de esta manera ante la propuesta de que Uruguay se incorpore al Acuerdo de Comercio de Servicios (Trade in Services Agreement – TISA).

 

 

A pocas semanas de iniciado el Gobierno nacional, aparece en la agenda pública un tema que había permanecido en las sombras, el Uruguay venía participando de una instancia de negociación denominada TISA. Con mucha pertinencia el Presidente de la República decide trasparentar este asunto haciendo públicos los documentos disponibles y solicitándole al Frente Amplio que incorpore este debate internamente.

Desde ese momento la fuerza política definió un procedimiento para procesar dicha discusión, básicamente solicitarle a los distintos Ministros que presenten sus reflexiones, sobre los impactos de los avances de esta negociación en sus respectivas carteras. Culminada la presentación de sus conclusiones en el seno del Frente Amplio, nos encontramos en condiciones de realizar estas consideraciones:

El sistema capitalista ha desplegado históricamente una estrategia para superar sus crisis cíclicas, su expansión. En esta etapa donde de la mano del proceso de globalización, el planeta está integrado en su totalidad al “sistema mundo” de las relaciones capitalistas de producción, para seguir desplegando su estrategia de expansión las multinacionales necesitan derribar marcos regulatorios proteccionistas  que muchos Estados siguen conservando sobre todo en áreas claves de su economía, para defender su soberanía y poder conservar autonomía en sus estrategias de desarrollo nacional. Sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la energía, los recursos naturales, etc.

Resulta bastante claro que el objetivo principal de este tipo de acuerdo, es poner al servicio de las multinacionales un marco jurídico internacional que permita derribar marcos jurídicos nacionales que defienden la soberanía de los Estados para definir políticas y estrategias al servicio de sus planes de desarrollo.

  1. Las empresas públicas en el Uruguay han sido un instrumento central para explicar los avances que ha experimentado el País estos últimos años, el crecimiento económico acompañado con una mejor distribución de la riqueza,  la concreción de una serie de cambios estructurales en áreas claves del Estado, las oportunidades de poder avanzar en un modelo de desarrollo sustentable y con equidad, no se podría explicar sin las inversiones desplegadas por las emprases públicas. Colocar un manto de duda sobre esto como viene sucediendo estas últimas semanas, poniendo el foco sobre déficit coyunturales y dejando en segundo plano su rol estratégico, nos parece que es parte de una estrategia muy funcional a la lógica de los objetivos de las multinacionales de reivindicar la desregulación y la liberalización de áreas estratégicas para la soberanía de los estados nacionales. 
  2. En 2012, el 22% de las exportaciones totales uruguayas correspondían a turismo y transporte (denominados “servicios tradicionales”), y 6% a los denominados servicios globales (asesoramiento profesional, informática, centralización de actividades de empresas globales, servicios de call center, coordinación de cadenas logísticas y producción audiovisual). Estos últimos serían los beneficiarios de la liberalización, porque el turismo y el transporte prácticamente no enfrentan restricciones de acceso a mercados. Gran parte de estos servicios globales, están en régimen de zonas francas o son pequeñas empresas que nunca podrían competir en pie de igualdad con las transnacionales.
  3. El TISA,  es un tratado internacional de intercambio de servicios. Ello supone que los servicios intercambiables no estarían sujetos a las políticas regulatorias que en nuestros países existen para proteger industrias o empresas. En el caso uruguayo, rige un conjunto de normas destinadas a proteger, subvencionar o incentivar ramas enteras de producción. De hecho, ni la forestación ni la industria del software existirían si, en algún momento, el Estado no las hubiera protegido. Es decir, que se afectarían importantes áreas del sector privado.
  4. Por último cabría señalar que nuestros principales socios comerciales China y el MERCOSUR, no participan de estas conversaciones; por tanto es muy probable que enfrentados a la posibilidad de firmar este tratado, las consecuencias con nuestros principales socios comerciales sean ampliamente negativas. 
  5. Por lo expuesto consideramos que no es conveniente para el Uruguay seguir participando de estas negociaciones. 

DIRECCIÓN NACIONAL

LISTA 711 COMPROMISO FRENTEAMPLISTA

Written by @doscabras

1979, Montevideano, Trabajador Social (UDELAR), Maestría en Políticas Públicas (UCUDAL). Músico y padre x2. Integrante de la Lista 711 del Frente Amplio. Coordinador General del programa Jóvenes en Red.

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